Archive for the ‘Economía’ Category

¡No tengo una gorda!

octubre 25, 2009

Aún todavía se pueden escuchar en España de boca de padres o abuelos las expresiones pertenecientes a la cultura popular “no tengo una perra” y “no tengo una gorda“, utilizadas para referirse a la falta de dinero. Estos dichos coloquiales encuentran su origen en 1868 con la creación de una nueva moneda oficial por el Gobierno Provisional liderado por Francisco Serrano, la peseta de 100 céntimos, con el objetivo de solucionar el déficit crónico que venía padeciendo la hacienda pública desde el reinado de Fernando VII además de terminar de una vez por todas con la diversidad de monedas existentes hasta entonces.

5 céntimos o Perra chica, la Perra gorda (10 cts) tenia iguales anverso y reverso, cambiando solo el valor facial y su tamaño

5 céntimos o Perra chica, la Perra gorda (10 cts) tenia iguales anverso y reverso, cambiando solo el valor facial y su tamaño.

Las monedas de 10 cts. y de 5 cts. pertenecientes a esta acuñación llevaban grabadas en la cara un león rampante que sostenía un escudo de España, pero como los usuarios no llegaron a identificar a esta especie tan exótica asimilaron al felino con un gran perro. De este modo la moneda de más valor recibió el apelativo de “la perra gorda“, y por contraposición se llamo “la perra chica” a la más pequeña.

Fuente: HISPANIA Historia de España, Ed. Vicens Vives.

Vía: Blog Historia Infinita

¿Quién inventó la propina?

mayo 13, 2009

propina

La inventaron los griegos que tenían por costumbre beber solo una parte del contenido de la copa. La propina era el resto que se tomaba la persona a cuya salud se brindaba. Como recuerdo de este práctica ha quedado la etimología de propina, la cual proviene del latín propināre “dar de beber”. Su significado ha cambiado tanto que en unos sitios es obligatorio y en otros se ve como una ofensa. En algunos locales de Nueva York cuelga un letrero que dice “La propina no es una ciudad de China” para recordar al cliente que no se haga el sueco y que deje una propina que oscila entre el 15 y el 20% del la cuenta. En cambio, en Japón es casi un insulto: se piensa que quien la da pretende aparentar superioridad. En mi caso, en España se da propina a quien ejerce un buen servicio y del que hemos quedado satisfechos; aunque en el extranjero solemos ostentar el titulo de estirados.

*La fotografía proviene de la galería de Flickr de Jorge Jorquera.

Roma, capital económica

septiembre 12, 2008

La necesidad de abastecer a las ciudades del Imperio Romano provoco un fuerte desarrollo del comercio de variadas mercancías: productos agrícolas, minerales, y artesanos, como la cerámica griega o las sedas y perfumes de Oriente.

El comercio se hizo más fácil por el uso de moneda como moneda de pago y un idioma común como lingua franca, el latín. Para favorecer el transporte de mercancías entre Roma y las provincias se construyó toda una red de calzados y se edificaron puertos a lo largo del Mediterráneo.

Mapa del comercio romano durante el Imperio.

Conocemos algunas de las principales rutas comerciales marítimas, y su duración media: Pozzuoli-Alejandría, 9 días; NarbonaAlejandría, 20 días; Ostia-Narbona, 3 días; Alejandría-Marsella, 30 días; Gades-Ostia, 7 días; Hispania Citerior-Ostia, 4 días, etc…Las travesías podían ser más largas o más cortas, ya que dependían del tipo de embarcación y de la dirección y la fuerza de los vientos. En el Mare Nostrum la navegación quedaba suspendida mare clausum desde mediados de noviembre hasta mediados de marzo. Se construyeron muelles, faros, escolleras; el auge de los puertos gracias al comercio fue inmenso, destacando el puerto de Ostia el primero y más grande de Roma.

El mercado de Trajano tenía más de 150 tiendas.

La prosperidad y desarrollo del comercio romano queda reflejado en este fragmento de un discurso de Aelio, siglo I d.C.

(…) En cada estación del año, sobre todo en Otoño, llegan tantos barcos de transporte a atracar a las orillas del Tíber, que Roma es como el mercado universal del mundo. Se pueden ver en gran cantidad cargamentos venidos desde la India y de la Arabia feliz. Los tejidos de Babilonia y las joyas de los países bárbaros más lejanos llegan en gran facilidad. Vuestros campos, romanos, son los de Egipto, Sicilia y la parte cultivada de África. Se puede decir que lo que nunca se ha visto en Roma es que nunca ha existido. (…)

Mosaico en el que se representan los trabajos de carga y descarga de un barco en las costas de Tunicia África)

Ver también: