Archive for the ‘Francia’ Category

La invención del estetoscopio

abril 26, 2009

Uno de las herramientas siempre presentes en el amplio instrumental médico es el estetoscopio, ya que es esencial a la hora de detectar fallos cardiacos, neumonía, asma u otras enfermedades pulmonares. El estetoscopio (del griego στηθοσκόπιο, observar) nos permite registrar gran cantidad de sonidos del organismo.

Laënec auscultando a un niño con su estetoscopio
Laënnec auscultando a un niño con su estetoscopio

Su invención data del año 1816 cuando el médico francés René Laënnec, quien paradójicamente murió de tuberculosis siendo un reconocido experto sobre esta enfermedad, tuvo que pasar consulta a una rolliza mujer afectada de una enfermedad cardiaca. La situación se volvió un tanto violenta cuando Laënnnec se dio cuenta de que tendría que poner su oído en el pecho de aquella mujer de oronda figura. Para solucionarlo el ingenioso médico enrolló un periódico y lo colocó directamente sobre el busto de la paciente. Y de esta manera tan caballerosa pudo escuchar los latidos del corazón con mayor nitidez que si hubiese apoyado su oído. La invención del estetoscopio constituyó una autentica revolución en los círculos médicos de la época, siendo el primer eslabón que constituiría el llamado diagnostico moderno, basado en interpretar las respuestas de los pacientes en función de lo hallado con el instrumental del galeno.

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San Cosme y San Damián: patrones del trasplante de organos

abril 26, 2009

trasplante_sancosme

<<Oh Dios, nuestro médico y remediador eterno, que hiciste a Cosme y Damián inquebrantables en su fe, invencibles en su heroísmo, para llevar salud a las dolencias humanas, haz que por ellos sea curada nuestra enfermedad, y que por ellos también la curación sea sin recaída>>.

(Oración de la antigua liturgia hispana)

San Cosme y San Damián. Monasterio de la Santa Transfiguración, Brookline, MA, EEUU

Los hermanos San Cosme y San Damián, hermanos gemelos nacidos en la provincia romana de Arabia Petrea hacia el siglo III d.C, fueron afamados médicos en su tiempo, por lo que después de su ejecución a manos del gobernador romano de Cilicia por propagar la fe cristiana entre las más capas humildes de la sociedad fueron considerados junto al evangelista San Lucas como los santos patrones de los galenos, cirujanos, boticarios,… de toda la Cristiandad. Desde un principio, la tumba donde se depositaron sus aseteados y torturados restos por los soldados romanos en la localidad siria de Cirrhus se convirtió en un lugar con fama de milagrero, donde numerosos creyentes, incluidos personajes de la talla del emperador bizantino Justiniano I, aquejados de las más variadas enfermedades y dadas perdidas por los médicos acudían a sanar. Pero también su nombre ha quedado ligado a la historia de los trasplantes por una curiosa historia que os voy a referir ahora, y que ha quedado reflejado en numerosos lienzos, como es el caso del retablo que ilustra esta entrada realizado por el palentino Pedro Berruguete y que en la actualidad se encuentra expuesto en el Museo de la Real Colegiata de San Cosme y San Damian de la localidad burgalesa de Covarrubias; o el siguiente cuadro, obra atribuida a Fernando del Rincón y perteneciente a la pinacoteca del Museo del Prado.

El milagro de San Cosme y San Damián atribuido a Fernando del Rincón. En la actualidad, en el museo del Prado.

El milagro que unió definitivamente el nombre de San Cosme y San Damián con los trasplantes nos lo relata Jacques de Vorágine (siglo XIII) en su famosísima obra a lo largo de los siglos Leyenda áurea de la vida de los Santos. En esta compilación de milagros de santos y beatos el hagiógrafo galo nos cuenta como en el París del siglo XIII la pierna de un presbítero de una iglesia de la ciudad encomendada a la protección de los dos santos lentamente se fue gangrenando debido a un tumor o una infección, causándole grandes dolores. Tanto debió de ser su sufrimiento, que los patrones de su parroquia se apiadaron de su piadoso feligrés y una noche le sustituyeron el miembro enfermo por una extremidad sana procedente de un criado “moro” o de raza etiope que acababa de fallecer el día anterior, realizando así uno de los primeros trasplantes conocido por historia: <<…el encargado de cuidar el templo parisino dedicado a ambos santos sufría enormemente a causa de un tumor en su pierna; y una mañana despertó sin dolor y con una pierna obtenida del cadáver de un etíope fallecido el día de antes.>>. El relato se repite en distintas crónicas variando la fecha y el lugar en que fue realizado, los participantes, etc. Así el portento se localiza también en Egea, la localidad cilicia natal de Cosme y Damián, en vida de los mártires (el donante era un etíope y el receptor un mercader), y en la Roma del siglo XII donde el donante era un negro y el receptor un sacerdote.

Heroínas de la Guerra de Independencia esp.

octubre 31, 2008

Aunque posiblemente uno de las heroínas de la Guerra de Independencia española (1808-14) más conocida por el público sea la artíllera Agustina de Aragón, también hubo otras mujeres, pocas por desgracia, cuyas heroicas hazañas en los campos de batalla en un universo de hombres están empezando a recibir su merecido reconocimiento. Este es el caso de la gerundense María Farfá.

Ramón Marti i Alsina. h. 1865 Óleo sobre lienzo, 45,5 x 84 cm. Museu d'Art de Girona, Girona

Ramón Martí i Alsina. h. 1865 Óleo sobre lienzo, 45,5 x 84 cm. Museu de Gerona

Durante el sitio de Gerona por parte del ejército francés, el marido de María Farfá fue herido, por lo que tuvo que guardar cama en su casa. Y en esto que de repente empieza a sonar el toque de alarma. ¡Los regimientos franceses se dirigen a asaltar de nuevo la ciudad! Tras un momento de desconcierto general, todos los hombres sanos se dirigen a sus posiciones anteriormente fijadas; mientras que las mujeres, niños y ancianos atrancan las puertas y ventanas de sus casas, o bien se dirigen a las iglesias a rezar por sus familiares y a evitar la barbarie posterior en caso de que la ciudad caiga. En un arranque de ánimo y valentia, lo que habla mucho de su carácter, María coge el fusil de su marido y dirige sus pasos hacia el baluarte de San Francisco a combatir cuerpo a cuerpo. Pero al verla unos artilleros, hombres machotes y rudos, le increpan que su lugar es estar en su casa cuidando a su esposo. Pero ella no se achanta y responde: “Cuando suena la alarma, éste (refiriéndose al fusil) es mi marido.

¿Sabías que…?

octubre 30, 2008

… una lápida recuerda que los burgales fueron los primeros en alzarse contra los franceses.

Al pueblo burgalés
que antes que ninguno de
España se alzó contra los
franceses invasores
en esta plaza donde murieron por
la patria, Manuel de la Torre,
Nicolás Gutiérrez y Tomás Gredilla
el 18 de abril de 1808 A los heroicos vocales de
la Junta Superior de Burgos
José Ortiz de Covarrubias, Pedro Gordo,
Eulogio José Muro y José Gregorio Navas,
mártires de la independencia
patria, ahorcados en Soria
el 2 de abril de 1812.
El Ayuntamiento de Burgos 1937

Asi reza la lapida conmemorativa que fue alzada en Burgos en el año 1937, en plena guerra civil, en el Arco de Santa María, puerta emblemática de la muralla de la capital, antigua sede del Regimiento (ayuntamiento) burgalés, frente a la Catedral, en la Plaza del Rey San Fernando. Intuyendo que las tropas napoleónicas no estaban de paso en España hacia Portugal, como habían hecho creer, hizo que tras la detención de un correo español que venía de Vitoria, donde se encontraba el monarca, hacia Burgos camino de Madrid; un buen número de burgaleses acudió a protestar contra el intendente de la ciudad. Éste, una vez viendo los ánimos exaltados (…que el horno no estaba para bollos…), se refugió en el Palacio Arzobispal, protegido por un destacamento de fuerzas francesas. El pueblo burgalés aún más indignado por este hecho, prosiguió con sus quejas, a lo que lo que los guardias respondieron con una serie de disparos que mato a tres personas: Manuel de la Torre, Nicolás Gutierrez y Tomás Gredilla. Era el 18 de Abril de 1808.

El siguiente texto, escrito con la simpleza propia de un tornero llamado Marcos Palomar, ilustra los dramáticos momentos.

(…)” Viendo esto dichas gentes, que más me pareció basura que personas, volvieron a vocear: ¡muera!, ¡muera!, ¡muera!, de modo que queriendo a pedradas, los muchachos atropellar la guardia y por último decían: ¡fuera de ahí esa guardia!, atropellaron unos bárbaros a quitar el fusil a la centinela y darlos y darlos de palos; esto que vio el Comandante que tenían, mandó hacer fuego.

A la primera descarga tres hombres quedaron muertos en el suelo, de este modo se retiró la gente”.(…)

Este incidente fue definido posteriormente por algunos autores como Albarellos y García de Quevedo como el 2 de Mayo burgales”.

Los canes en la Gran Guerra (IGM)

septiembre 10, 2008

A ningún perro le espero una Cruz Victoria “perruna” al fin de la IGM. Aunque la verdad realizaron tareas y misiones, muchas de ellas heroicas y una gran mayoría suicidas.

Postal alemana de la época que ilustra las funciones de rescate de los perros

  • – Una de sus principales misiones fue la de enlace entre trincheras, debido a que su tamaño y resistencia a las bajas temperaturas les permitía superar los terrenos más áridos (Cárpatos, Alpes,…)
  • – En las batallas más sangrientas se utilizaron perros para buscar a los heridos entre los montones de muertos.
  • – Una de sus misiones suicidas era la labor como perros antitanque. A los perros se les entrenaba aconstumbrándolos a comer debajo de dichas máquinas, de modo que cuando eran conducidos a la batalla, se les cargaba el lomo una mochila con explosivos y se les enviaba hacia carros de combate enemigos. Al meterse dentro de los tanques se accionaba un detonador y los perros explotaban con la munición.

El ejército belga se sirvió de los perros para el transporte de la artillería. ¡Perra vida!

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Las mujeres en la Gran Guerra

septiembre 10, 2008
Ammunition Factory NGM-v31-p326.jpg

En la fotografía, francesas trabajando en una fábrica de municiones

Se puede afirmar que fue en la Gran Guerra (I Guerra Mundial), cuando las mujeres abandonaron los pucheros y el cuidado de los hijos, para ver reconocido su papel en la sociedad, alcanzando un hito en el largo camino de la revindicacion de los derechos de la mujer, especialmente el derecho al voto, iniciado por la llamada Declaración de Seneca Falls (1848, Nueva York) y por la inglesa Emmeline Pankhurst (1858-1928).

En la IGM la gran envergadura del conflicto, debido a la gran cantidad de tropas movilizadas, hizo que la industria, motor de la guerra, se quedara sin trabajadores. Por eso se pensó en las mujeres, y pese a la opinión en contra de la mayoría de los hombres, las féminas cumplieron y con matricula su papel. El rol potenciado en la I Revolución Industrial de que la mujer cuida la casa y los hijos, y el hombre se gana el jornal había quedado obsoleto. Durante la guerra la mano de obra femenina supuso el 40% de la producción metalúrgica y gran parte de la industria armamentística dependió de su labor, tanto que surgieron las denominadas munitionettes, que así es como se llamaba a las trabajadoras de este sector.

Mujer policia estadounidense

Pero no todas estaban empleadas en las fábricas, ya que junto a las enfermeras hubo mujeres encargadas de los transportes públicos, oficinas gubernamentales, y de cuerpos de orden ciudadano.

Algunos datos:

  • – Las mujeres fueron el 90 por 100 del personal de los hospitales.
  • – En 1918 trabajaban en Gran Bretaña 1.300.000 mujeres más antes que de la guerra, 700.000 de ellas ocupando puestos laborales que habían pertenecido a hombres, y lo mismo ocurría en Francia y Alemania.
  • – En Berlín y en la industria de uniformes militares trabajaban 25.000 obreras.

Un oido enfrente del otro

septiembre 10, 2008

Se dice que Napoleón tenía lo que vulgarmente se entiende como “un oído enfrente del otro”. Precisamente a él se le atribuye esta desafortunada frase: “La música es el menos molesto de los ruidos”.

Napoleon Bonaparte.jpg

A pesar de ello, cada regimiento de su ejército contaba con una banda de 42 músicos que se convirtio en el modelo de las bandas militares europeas. Esta formación incluía 1 flautín, 17 clarinetes, 4 fagots, 2 serpentones, 3 trompetas, 4 cuernos de caza, 3 trombones y 9 instrumentos de percusión.