Archive for the ‘Textos’ Category

El origen del anticatalanismo o catalanofobia en Castilla y sus consecuencias

septiembre 10, 2008

“…Malditos catalufos…” Esta expresión es muy utilizada en Castilla con carácter despectivo para referirse a los catalanes y su cultura, lengua…

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Isabel II de España en un retrato del pintor español Federico Madrazo y Küntz

El origen de este anticatalanismo castellano parece radicar en el fin del reinado de Isabel II de España. Esta época coincidió con una fuerte crisis de subsistencia y financiera en Castilla. Al no encontrar la ayuda del gobierno, la burguesía harinera castellana se sintió discriminada respecto a la industrial catalana, la cual había sido apoyada por el Estado, surgiendo así la catalanofobia. Posteriormente, esta aversión estuvo presente en el ideario de partidos de carácter españolista o regionalista, tal como se ve en el siguiente fragmento del mensaje de las Diputaciones de Castilla al Gobierno, 1918:

“Excelentísimo señor presidente del Consejo de Ministros:

Viene Castilla desde hace muchos años sufriendo en silencio toda suerte de vejaciones, ultrajes y menosprecios de elementos importantes de Cataluña, donde políticos sectarios, literatos, colectividades y periódicos que representan a aquellos, parecen haberse conjurado para hacer odioso el nombre del castellano, comprendiendo en este calificativo todo lo que es español. (…)

La propaganda corrosiva que disfrazándose con los nombres de regionalismo, autonomismo y nacionalismo encubría más hondos fines, se ha arrancado la máscara concretando en un proyecto de autonomía a sus aspiraciones y esas aspiraciones vulneran de tal modo la soberanía de España, que no pueden pasar sin la enérgica protesta de todo el que se llame español. (…)”

Este anticatalanismo, tal como se percibe en esta carta, se junto con el nacionalismo español (mito de la Castilla eterna y forjadora de España), lo cual tuvo mucho que ver con la rápida adhesión de Castilla a la causa nacional en la Guerra Civil española 

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Inventor y empresario en los origenes de la Revolución Industrial

septiembre 9, 2008
Máquina de vapor de Watt, procedente de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, expuesta en el vestibulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

Máquina de vapor de Watt, procedente de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, expuesta en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

Carta de Boulton a James Watt, inventor de la máquina de vapor. 7 de febrero de 1769.

“Dos son los motivos que me han impulsado a ofreceros mi apoyo; mi afecto hacia Usted y el que tengo un  proyecto tan rentable y genial. He pensado que vuestra máquina, para producir del modo más ventajoso posible, requeriría dinero, una adecuada realización y una amplia publicidad, y que el mejor modo de que Vuestro invento sea tenido en la debida consideración y para que se le haga justicia, sería el de sustraer la parte ejecutiva del proyecto de las manos de esa multitud de ingenieros empíricos que, por ignorancia, falta de experiencia y de los necesarios incentivos, serían responsables de un trabajo malo y descuidado: y todos ellos son fallos que afectarían a la reputación del invento. Para obviarlo y obtener el máximo beneficio, mi idea es instalar una manufactura cerca de la mía, a orillas de nuestro canal, en donde podría poner todo lo necesario para la realización de las máquinas. Con esta fábrica podremos suministrar a todo el mundo máquinas de cualquier tamaño. Con estos medios y con Vuestra asistencia podremos contratar y enseñar a algún buen obrero (dándole instrumentos mucho mejores que los que cualquier otro, para producir una sola máquina, le entregaría) y podremos poner a punto Vuestro invento con un costo inferior  en un veinte por ciento a cualquier otro sistema y con una diferencia en cuanto a la precisión similar a la que existe entre el producto de un herrero y el de un constructor de instrumentos matemáticos. Y así las cosas, no tendría sentido producir sólo para tres condados sino que sería más conveniente producir para todo el mundo.”

Esta carta presenta las características principales de la Revolución industrial británica del siglo XVIII: un empresario capitalista propone al inventor de la máquina de vapor asociarse para instalar una fábrica y producir con los métodos más modernos. El mercado mundial es el objetivo a conquistar. Como idea secundaria se podría resaltar la búsqueda de una buena situación para la fábrica (acceso al mercado, infraestructuras, disponibilidad de mano de obra cualificada, etc…)

La península Ibérica y su reborde septentrional por el geógrafo Estrabón (fragmento)

septiembre 9, 2008
Mapa de Europa según Estrabón.

Mapa de Europa según Estrabón

“Su parte primera por Occidente es, como dijimos, Iberia. De ésta, la mayor parte es difícilmente habitable, pues en una gran extensión la pueblan montañas, bosques y llanuras de suelo tan pobre que ni siquiera disfrutan del agua uniformemente. La parte septentrional es extremadamente fría, a lo que se añade la aspereza, y vecina del Océano, sumando a esto el aislamiento y la falta de lazos con las otras regiones, de modo que presenta pésimas condiciones de habitabilidad. Estas regiones son como decimos, pero en cambio la del sur es casi en su totalidad fértil […] Iberia se asemeja a una piel de toro extendida […] sobre todo en el Pirine, que constituye el flanco oriental. Porque la cadena, que se extiende ininterrumpidamente de sur a norte, separa Céltica de Iberia […] Todos los montañeses son austeros, beben normalmente agua, duermen en el suelo y dejan que el cabello les llegue muy abajo, como mujeres, pero luchan ciñéndose la frente con una banda. Comen principalmente chivos […] Los montañeses, durante dos tercios del año, se alimentan de bellotas de encina, triturándolas y luego moliéndolas y fabricando con ellas un pan que se conserva un tiempo […].
Este, como he expuesto, es el género de vida de los montañeses, y me refiero a los que jalonan el flanco norte de Iberia: galaicos, astures y cántabros hasta llegar a los vascones y el Pirene; pues el modo de vida de todos ellos es semejante. Pero temo dar demasiados nombres, rehuyendo lo fastidioso de su transcripción […]. Actualmente su situación ha mejorado gracias a la paz y la presencia de los romanos, pero los que gozan menos de las ventajas de la civilización son más duros y brutales.”

Estrabón, Geografía III 1, 2-3; 3, 7-8
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Estrabón describe la situación de estos pueblos resaltando sus diferencias a peor con la civilización romana; ausencia de cultivo de cereales como el trigo, no beben vino, los cabellos largos… Es un fragmento que destaca por la presencia de publicidad subliminal sobre las ventajas de la conquista romana.
Cabe destacar la ignorancia geográfica del autor respecto a la situación de los Pirineos, situándoles al este de Hispania y orientados de norte a sur.

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Sobre el autor:

Estrabón según un grabado del siglo XVI

Estrabón según un grabado del siglo XVI

Estrabón fue un geógrafo e historiador griego nacido en Amasia, ciudad del Ponto (la actual Amasía, en Turquía) en el año 63 a. C. La fecha de su muerte se sitúa sobre el año 19.

Fue un gran viajero que, aprovechando la pax romana, recorrió casi todas las tierras de la ecúmene, llegando a Armenia en oriente, hasta Cerdeña en occidente, y desde el Mar Euxino (Mar Negro) en el norte hasta los límites de Etiopía en el sur. Recorrió el Nilo hasta Asuán en una expedición dirigida por Elio Galo, prefecto romano de Egipto.
De él se conservan únicamente algunos fragmentos de su trabajo histórico, sus Memorias históricas, en 43 libros, complemento de la historia del griego Polibio. En cambio sí se recoge casi por completo su magna obra Geographiká (Geografía), la cual se fecha entre los años 29 a. C., en que da comienzo su periplo, hasta el año 7. Consta de 17 volúmenes de una descripción detallada del mundo tal como se conoció en la antigüedad y poseen un gran valor, sobre todo como informe, por sus propias y extensas observaciones. Interesa señalar que el tercero de ellos lo dedica a Iberia y lo que en él se dice fue recopilado de otras fuentes, sobre todo de Posidonio, ya que Estrabón nunca estuvo en la Península Ibérica.

Vía: Blog Historia Romana

Las riquezas de Constantinopla

septiembre 9, 2008

“Cuando se tomó la ciudad, encontraron en los palacios enormes riquezas. Y el palacio de Bucoleón era rico y estaba hecho como voy a decíroslo. Había, en este palacio que ocupaba el marqués, quinientos departamentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro, y además había treinta capillas, tanto grandes como pequeñas; y además había una, que llamaban la Santa Capilla, que era tan rica y noble que no había ni gozne, ni cerrojo, ni ninguna pieza, ordinariamente de hierro, que no fuese toda de plata, y no había columna que no fuese o de jaspe , o de porfirio, o de ricas piedras preciosas. El pavimento de la capilla era de un mármol blanco tan pulido y tan claro que se hubiese dicho que era de cristal, y esa capilla era tan rica y tan noble que no podría contaros la gran belleza y la gran nobleza de esa capilla. En esa capilla se encontraron riquísimas reliquias, porque encontraron dos trozos de la Vera Cruz tan gruesos como la pierna de un hombre y de una largura de media toesa aproximadamente,y además encontraron el hierro de la lanza con que atravesaron el costado de Nuestro Señor, y los dos clavos que le hundieron en las manos y en los pies. Y además había veinte capillas, y había doscientos o trescientos aposentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro. [Este otro] palacio era tan rico y tan noble que no podría describiros ni contaros la gran nobleza y la gran riqueza de este palacio. En este palacio de Blanquernes se encontró un grandísimo tesoro, y muy rico, porque en él encontraron las ricas coronas que habían pertenecido a los emperadores precedentes, y los ricos joyeles de oro, y las ricas ropas imperiales, y las ricas piedras preciosas, y tantas otras riquezas que no se podría enumerar el gran tesoro de oro y plata que encontraron en el palacio y en muchos otros lugares de la ciudad.”

Robert de Clari, Conquete de Constantinople

Roberto de Clari era un caballero empobrecido que formo parte del variopinto grupo llamado “gente menuda”  de la Cuarta Cruzada que se apodero de Constantinopla en 1204. Su valor tiene gran valor documental.